En mi ciudad gusta mucho el mar embravecido, el Cantábrico
furioso que arremete con olas de diez metros sobre el Paseo Nuevo. Las pocas
tiendas de fotografía que quedan exhiben en sus escaparates, sin excepción,
imágenes de alguna de esas frecuentes y portentosas embestidas marinas que
salpican la costa y a veces hasta se llevan muros o carreteras por delante. Esta
mañana por el contrario el mar parecía un lago, sin más arrugas que la levísima
ondulación que producía una suave brisa. Todo quietud, todo calma, una lámina
impoluta con aspecto de sábana recién planchada sobre la cual el más mínimo
chapoteo dejaría sus ondas como evidencia. Me gusta ese mar tranquilo que invita
a nadar con el único rumor de tus brazadas. Me gusta en todas partes pero
especialmente aquí, quizás por infrecuente. Cierto que el más usual Cantábrico
salvaje es hermoso, que es difícil no disfrutar del placer (algo culpable) de
contemplar grandes olas desde el malecón del Kursaal o desde las barandillas
del Paseo Nuevo (eso cuando la furia del mar no obliga a cerrarlo). Digo que es
un placer “algo culpable” porque esa furia a veces conlleva desastres y es por
tanto una belleza malsana. No sé si es por eso, o simplemente por su rareza, por
lo que me gustan aun más los mares mansos. Pero de estos apenas hay fotos en
los escaparates de mi ciudad. Por ello me voy a dejar caer en la tentación de una
metáfora fácil, de una analogía simbólica simple y bobalicona: ese gusto por el
mar bravío y violento es un reflejo fiel del espíritu atormentado de los
vascos, más propensos a la tragedia de lo que parece a primera vista, más proclives
a la bruma de ánimo y al salpicón de mar (también al de marisco, claro), que a
la languidez mediterránea con su mansedumbre indolente. ¿Tendremos pues el
paisaje que nos merecemos?
Glosas, pensamientos y ocurrencias sobre lo que pasa en el ancho mundo y el estrecho entorno en que vivimos
miércoles, 6 de marzo de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
LA PATATA DE NAGEL
El Ayuntamiento de Amorebieta podrá finalmente ubicar donde
le plazca la enorme patata de bronce que en 2002 encargó al escultor Andrés
Nagel. El contencioso entre el autor de la obra y el consistorio vasco se
remonta a varios años atrás, cuando se planteó una remodelación urbanística que
implicaba cambiar la escultura de sitio, y ha dado lugar a varias sentencias
judiciales en un tira y afloja en el que se dirime la prevalencia del derecho
moral del autor sobre la voluntad del actual propietario de su obra. Recuerda
este caso al litigio que mantuvieron el arquitecto Santiago Calatrava y el
Ayuntamiento de Bilbao, en torno a los cambios que se efectuaron en un puente
sobre la ría del que aquél era autor. El asunto terminó con una indemnización de
30.000 euros pagada por las arcas bilbaínas para resarcir al arquitecto de los
daños morales derivados de la modificación imprimida a su obra original.
Peliaguda cuestión esta de los derechos morales de los autores de obras (de
arte) y su legitimidad para condicionar el uso que se les dé una vez vendidas y
abonadas. ¿Debe ser obligatorio preservarlas intactas si no le conviene así al
propietario que ha pagado por ellas? La cuestión suele salir a la palestra,
como en los dos casos señalados, cuando se trata de obras públicas en las que
junto al artista la otra parte implicada es una institución (generalmente un
ayuntamiento). A priori cabe entender que la administración vela por el interés
público y el bien común, lo que parece que debería estar por encima del derecho
moral del autor sobre su obra. Pero hay veces en que, viendo cómo actúa la
administración, bien desearía uno que se le diera al autor o a sus herederos la
oportunidad de obligar a que su obra sea respetada (los ejemplos de edificios
valiosos demolidos sin contemplaciones son innumerables en las ciudades
españolas, tan poco apegadas a su patrimonio, y en Bilbao sin ir más lejos
tenemos bien reciente el caso del RAG). Viendo las cosas desde la óptica
opuesta uno también puede preguntarse con qué legitimidad reclaman a veces los
autores respeto para obras “de arte” que no son sino inmundos adefesios o incómodos
y poco funcionales equipamientos, como
las zonas de espera del estiloso aeropuerto de Bilbao que diseñó también el
ubicuo Calatrava. En fin, que no es una cuestión simple. En principio, al menos
cuando se trata de obras públicas, parece evidente que debe prevalecer el bien
común sobre el derecho moral del creador a vetar el modo de uso de su obra.
Pero como no siempre las instituciones públicas actúan movidas por el bien
común resolver el dilema no es fácil, y la cosa se complica cuando cualquier
chiquilicuatre aspira a la posteridad exigiendo respeto estético para su
engendro extravagante, lo que puede derivar en un absurdo choque de sinrazones.
Como el mundo no es perfecto algunos jueces seguirán dando la razón a pequeños
artistas endiosados insignificantes mientras nadie impide que el ínclito Luis Cobos continúe "versioneando" la obra de Mozart y otros clásicos.
+Info: sobre el litigio Nagel-Amorebieta en El Diario Vasco
viernes, 21 de diciembre de 2012
GRECIA: MÁS POBREZA, MEJOR RATING
A primera vista parece una buena noticia: Standard & Poor´s sube seis escalones la calificación de la deuda griega. Es decir, el prestigio crediticio del país aunque permanece en entredicho recupera algo de credibilidad. Sin embargo la actuación de la agencia de calificación de riesgos es capciosa: resulta que Grecia mejora su nota a medida que su población se depaupera y que su gobierno usa la tijera con saña creciente. La imagen de la agencia EFE de un indigente durmiendo en la calle que acompaña a esta noticia en algunos periódicos ilustra de manera fehaciente el modelo social al que estamos abocados. No sé si los griegos deberían alegrarse por la recalificación de su deuda, lo que si sé es que las mismas agencias que con sus maniobras han contribuido a alentar la bancarrota de ciertos países demuestran con esta actuación que están dispuestas a premiar las políticas de recortes: sé bueno y te adelanto en el alfabeto del rating. ¿Quién gobierna hoy el mundo? ¿Qué tipo de sociedad propugnan los amos anónimos del nuevo universo? Da que pensar.
Nota: este artículo se ha publicado en la sección Cartas al Director de El País
+Info: la noticia en El Correo
lunes, 12 de noviembre de 2012
PANFLETO A FAVOR DE LA HUELGA DEL 14-N
Muchas veces son pequeños
detalles los que precipitan nuestra toma de decisiones de forma que ante un
cúmulo de factores acabamos pronunciándonos en uno u otro sentido por obra y
gracia de una razón en apariencia nimia que actúa como resorte final. Ante la
convocatoria de huelga general del próximo miércoles 14 de noviembre siguen
valiendo los mismos motivos para la movilización social que ya existían en la
anterior convocatoria de marzo y que pueden resumirse en el paulatino y cada
vez más indisimulado acoso al Estado de bienestar social que viene aplicando
este gobierno (y que ya puso en marcha el anterior). ¿Es esto motivo suficiente
para una huelga general? Sin duda lo es, para una huelga y posiblemente para
mucho más. Pero a cualquier ciudadano tranquilo le surgen preguntas como, ¿pero
realmente servirá para algo?, o ¿no sería mejor arrimar el hombro y aguantar un
poco más en vez de poner las cosas más difíciles al país dejando de trabajar?,
o ¿a ver si la huelga es incluso contraproducente por la imagen de España que
se transmite al exterior? Este y otros
argumentos son los que con mayor o menor poder de convicción transmiten
gobierno y empresarios como réplica a la convocatoria sindical. Así que por si
alguien piensa que estos razonamientos pueden contrarrestar sus motivos para
hacer huelga aquí van, a modo de sugerencia, algunas pequeñas píldoras
detonantes, unos pocos resortes nimios que quizás decanten una conciencia
indecisa.
Uno. El pasado sábado una mujer se tiró al vacío en Barakaldo en el mismo momento en que la comitiva
judicial iba a entrar en su casa para proceder a un desahucio. Cabe recordar que
desde el comienzo de esta crisis el Estado no ha cesado de prestar ayudas a
esos mismos bancos que ejecutan hipotecas sin piedad y (esto es aun más paradójico)
le venden al propio Estado el dinero a precio de usura. Es el segundo suicidio
por parecidas causas en pocas semanas.
Dos. Esperanza Aguirre piensa que la convocatoria de este miércoles es ilegal y debería estar
prohibida porque es una huelga política y como tal queda excluida de las
previsiones que la legislación preconstitucional contempla para la regulación
del derecho a la huelga. No es competencia de los sindicatos, puntualiza,
influir en la política económica y social del gobierno democráticamente
elegido, cuya obligación es responder ante los ciudadanos de los compromisos
adquiridos “en forma de programa electoral”. Claro que ésta es una huelga
política, todas las huelgas generales lo son, y claro que se pretende influir
en las decisiones del gobierno. Pero creo que la legitimidad de la misma queda
fuera de toda duda por muchas pajas mentales que la presidenta madrileña quiera
hacerse sobre su presunta ilegalidad. Sin embargo lo que sí cabe cuestionar es
la legitimidad de este gobierno para llevar a puerto una política económica y
social que se parece bien poco a la que propugnaba el programa con el que ganó
las elecciones. El pensamiento de Esperanza Aguirre pone la guinda a la
política de regresión social que practica el PP, sugiriendo pautas para la
mutilación de derechos políticos, un paso más en ese oscuro camino que nos
puede llevar de una imperfecta democracia social a una perfecta oligocracia demagógica. En ello
parece a veces que estamos inmersos.
Tres. Quizás dentro de
unas semanas esto solo sea una anécdota, pues en el momento en que tendrá lugar
la huelga aun no sabremos cómo van a actualizarse las pensiones para 2013. Pero
la propuesta que lanzó el gobierno hace un mes podría constituir un motivo más:
dado que la subida del IVA ha provocado un incremento de precios superior al
previsto algún figura del entorno económico gubernamental se sacó de la manga
el concepto de “IPC a impuestos constantes” con la finalidad de aplicarlo a la
actualización de las pensiones. Es decir, que para calcular el incremento de
las mismas se obvia el alza de precios real producido tras el incremento del
IVA y se considera un ficticio IPC exento de la subida impositiva. Auténtica
ingeniería fiscal que suena además a cachondeo a la cara de los millones de
pensionistas que ya tiemblan por el pago de recetas.
Cuatro. Termino, como no,
con nuestro siempre singular País Vasco. Aquí una vez más el eje patriótico
vuelve a dividirnos y consecuentemente restar fuerza a la movilización social,
toda vez que los sindicatos nacionalistas (ELA, LAB, STEE y algún otro) se han
excluido de esta convocatoria del 14-N. Es verdad que, de una manera a mi
juicio discutible y precipitada dadas las expectativas de una próxima
convocatoria europea, estos sindicatos
convocaron una huelga el pasado 26 de septiembre. Pero no ha sido la
proximidad de esa movilización previa el motivo esgrimido para no participar en
una convocatoria que además de europea tiene el estigma de ser “española”. Un
pecado capital que a la mayoría de los que consideramos que hay motivos para la
protesta nos importa un pimiento, pero que debe de pesar mucho en los
comisariatos políticos de estos sindicatos más atentos con frecuencia a las
cuestiones político-patrióticas que socio-laborales. Ojala el miércoles haya un
buen número de trabajadores dispuestos a renegar de la disciplina sindical y
participar en una movilización por motivos que nos atañen a todos, independientemente de
cuál sea nuestra postura ante la “cuestión nacional” vasca.
+Info: el siempre certero
Vicenç Navarro ofrece en Público un buen puñado de razones para esta huelga.
miércoles, 31 de octubre de 2012
UNA BODA PATRIÓTICA
La noticia de la semana
en nuestra ciudad tiene tintes tragicómicos: en el transcurso de una
celebración de boda que estaba teniendo lugar en el muy selecto y tradicional
Hotel de Londres donostiarra, los invitados se enzarzaron en una pelea
multitudinaria que acabó con la intervención de la Ertzaintza y al menos
dos personas detenidas. Las circunstancias de la tangana no están del todo
claras pero parece que hay al menos tres ingredientes que, según las crónicas,
la provocan en menor o mayor medida: una canción de Benito Lertxundi, la
profusión alterna y contrapuesta de sucesivos goras a ETA y vivas a España y la
presencia de un grupo de invitados vallisoletanos. Según las últimas
informaciones éstos se retiraron discretamente a sus aposentos antes de que estallara
la pelea con lo cual la inicial sospecha de que pudiera tratarse de un
enfrentamiento de vascos contra españoles (singular remedo de nuestra “lucha de
liberación nacional”) parece desvanecerse. La trifulca da pie en cualquier caso
a una serie de reflexiones. Para empezar demuestra que la profesión de fe
revolucionaria y abertzale no está reñida con una más que desahogada posición
económica que se permite celebraciones en uno de los templos del lujo y el buen
estatus familiar de nuestra ciudad (habremos de pensar que la mayoría de los
invitados, amigos y familiares, pertenecen al mismo segmento social que los
novios, como suele ocurrir en casi todas las bodas). Esto del poderío económico
de una importante porción de la base social de la izquierda abertzale es tema
que dejaremos para otra ocasión, pero me ha resultado divertido imaginarlos
vociferando con corbata los goras a ETA en un contexto tan selecto y elegante
(al facherío local ya le teníamos descontada esa posición muelle).
Otra curiosidad es la
accidental presencia de Benito Lertxundi. Pero, por Dios, ¡a quién se le ocurre
poner una canción de Benito en una boda! Es como ambientar un velatorio con
Georgie Dann, pongamos. Dicen los periódicos que todo empezó cuando el novio le
pidió al disc jockey que quitara una canción del cantautor vasco que
previamente había solicitado la novia, lo que debió de parecerle una
provocación al sector abertzale de la concurrencia. Más allá de los acuerdos
musicales que hubieran estipulado los novios en sus capitulaciones
matrimoniales, entiendo que la verdadera provocación está en la tentativa de
reventar un baile con las amodorrantes melodías del bueno de Benito, muy
adecuadas para ambientar una reunión nocturna de ñeque-ñeque en un brumoso refugio
montañero, pero francamente inservibles para darle vidilla a cualquier bailongo
post-nupcial. Bueno, ¿y lo de los vivas a España y los goras a ETA? ¿A quién se
le ocurre? En las bodas normalmente se les vitorea a los novios, pero los vivas
a las patrias y sus próceres parecen cosa, como mucho, de bodas de Estado (y ésta
en cualquier caso sería una boda “en estado”, pormenor que ignoramos, claro).
En fin, prósperos
revolucionarios abertzales los unos, acomodados españolistas de buena familia
los otros, supongo que tendiendo todos a borrachos, por un quítame allí esta
canción se lían a tortas al grito de viva España o gora ETA. Lo cual, insisto
una vez más, vuelve a demostrar lo malo que es el nacionalismo para la salud
mental de las personas, especialmente si lo mezclamos con el alcohol y la
familia. Pobres novios.
+Info: crónica del DiarioVasco
jueves, 25 de octubre de 2012
ELECCIONES VASCAS DEL 21-O: TRES NOTICIAS “MALAS”, UNA “BUENA” Y UNA CONCLUSIÓN
Ahora que han pasado unos días de las elecciones y ya
hemos leído y escuchado variadas reacciones, valoraciones y análisis sobre los
resultados de las mismas nos toca expresar nuestras reflexiones, ponderadas por
un relativo conocimiento prospectivo sobre lo que puede esperarse de la próxima
legislatura. Que lo que venga sea malo o bueno depende lógicamente de cada
cual, así que yo solo puedo decir lo que para mi promete venturas y lo que
anticipa desventuras desde mi óptica particular. Pienso, de una manera muy
sucinta y resumida, que la jornada electoral ha deparado tres malas noticias y
una buena.
1. Abrumadora mayoría nacionalista. Esto, como imaginará cualquiera
que me conozca o lea este blog de cuando en cuando, de entrada es malo. No
porque las distintas familias nacionalistas ostenten conjuntamente la mayoría
en la cámara, algo relativamente normal, sino porque esta vez esa mayoría es
acusadamente desproporcionada, tanto como no lo era desde los años 80. Si bien
es cierto que la suma de votos de las formaciones no nacionalistas viene a representar
un 42 % frente a un 58 %, su reflejo en escaños acentúa la diferencia hasta un
36/64 % a favor de los partidos nacionalistas, lo que facilita esa impresión de
que 2 de cada 3 vascos ya son abertzales. Sea cierto o no, pienso que en cualquier
caso esa mayoría nacionalista no es necesariamente secesionista y dudo que el
PNV, pese a la presión de EH-Bildu, llegue a embarcarse en una aventura
semejante a la de CiU. A diferencia del caso catalán y como ya se ha expresado
en este blog, el soberanismo vasco no ha adquirido aun la naturaleza de
movimiento cívico, una condición previa para desencadenar tempestades políticas
similares a la que Mas parece dispuesto a provocar en Cataluña.
2. Desplome de la izquierda no nacionalista. Otra mala
noticia. Ya no es únicamente el PSE, algo que ya se esperaba y que reproduce lo
que parece que sigue ocurriendo en el resto de España (véase lo que ha pasado
en Galicia, y pronto veremos lo que ocurra en Cataluña). Es que además las dos
familias de IU se han ido al garete, dejando sin representación a ese sector
que alguien denominó “el quinto espacio” y que con matices han venido personificando
Euskadiko Ezkerra (nacionalista descafeinado), Ezker Batua y hasta en cierta
medida el Aralar de Ezenarro (estos con muchos matices, claro). Por primera vez en mucho
tiempo los votos de izquierda son mayoritariamente nacionalistas, algo que
puede perjudicar el impulso de políticas progresistas si EH-Bildu opta por
explorar estrategias y alianzas que antepongan sus aspiraciones nacionales a su
supuesta alma socialista.
3. Éxito electoral de EH-Bildu. Por muy anunciada que fuera,
tercera mala noticia. Es verdad que, sobre todo en Gipuzkoa donde gobierna, la
izquierda abertzale ha acusado un cierto desgaste, como sus propios dirigentes han reconocido. Pero de nuevo el aluvión de votos cosechado hiere la
sensibilidad moral de todos aquellos que no comprendemos cómo una agrupación
que hace tan poco aplaudía la barbarie etarra hoy se erija en la segunda
formación política del país amenazando incluso con superar al PNV. Sin duda
esta sociedad tiene, como señalaba el líder de UPyD Gorka Maneiro, “un problema
ético de primera magnitud”.
4. Mayoría de las formaciones de izquierda. Parece que es la
única buena noticia que ya anticipaban las encuestas y que los resultados han
sancionado. PP y PNV suman 37 escaños, los mismos que PSE y EH-Bildu, así que
las claves estarán en cuáles sean las prioridades políticas de EH-Bildu y en la posición que adopte el único parlamentario de UPyD. Este
partido arrastra en el País Vasco una curiosa imputación de “fatxa”,
seguramente a causa de ese absurdo reduccionismo nacionalista que identifica
con tal epíteto a todo aquel que se oponga con energía a los postulados
abertzales (hasta el PSOE ha sido “fatxa” en el imaginario colectivo de parte
de los vascos, nunca el PNV curiosamente). Sin embargo y a tenor de las
declaraciones del mismo Gorka Maneiro, UPyD está dispuesto a hacer causa común con PSE y EH-Bildu
en cuestiones como la lucha contra el fraude fiscal o la oposición a los
recortes en políticas sociales. Quizás por este lado vengan las mejores
consecuencias del nuevo mapa electoral, con una alianza parlamentaria de izquierdas
y con una saludable participación política constructiva de aquellos que hasta
hace poco se limitaban a jalear consignas incendiarias al alimón con ETA.
Conclusión. Los gobiernos de coalición PNV-PSE-EE de la
época de Ardanza fueron buenos cuando el terrorismo arremetía contra todo y
todos. Además los socialistas matizaron el espíritu conservador y nacionalista
del PNV, de manera que entonces, con el concurso de la autonomía fiscal, se
sentaron las bases de una país con unos servicios públicos decentes (la sanidad
adquirió un justificado prestigio, la red educativa pública se consolidó, el
bilingüismo avanzó sin provocar grandes traumas, el sistema político concitaba
un consenso del que solo se excluía la izquierda abertzale). Este entramado
empezó a tambalearse con Ibarretxe y Patxi López no supo enderezarlo, con el
agravante de la crisis económica poniendo las cosas más difíciles. Hoy ninguno
de los dos protagonistas (PNV y PSE) parece que esté por la labor de repetir
aquel matrimonio, aunque para muchos vascos siga siendo la opción de gobierno
más deseable. Pero una vez descartada quizás lo mejor sea que el PNV gobierne
en solitario con una oposición que, esperemos, sepa hacer frente a eventuales
ataques a ese modelo de Estado social que el propio PNV contribuyó a levantar.
Para ello va a ser clave la política fiscal y ahí es donde EH-Bildu, que no lo
olvidemos controla la hacienda guipuzcoana, deberá decidir si de verdad empieza
a hacer política a favor de los ciudadanos o continúa especulando con un
hipotético futuro de liberación nacional para el cual necesitará la complicidad
del PNV. Así que, descartada la posibilidad de gobiernos de izquierdas no nacionalistas o mixtos (algo que de hecho no ha llegado a ser el ejecutivo de Patxi López) habrá que ir acostumbrándose a
que lo menos malo es la colaboración con una "nueva izquierda abertzale constructiva" con la que habrá que
hacer de tripas corazón para obviar un miserable pasado aun muy reciente. Si hasta UPyD está por la labor...
+Info: los resultados electorales en la Web de EITB
viernes, 12 de octubre de 2012
UN 12 DE OCTUBRE "POPULAR"
Hace dos años publiqué en
este blog un comentario (que, contra lo acostumbrado, suscitó modesta
“controversia”) sobre los abucheos que recibió Zapatero en la fiesta del 12-O
de 2010. El propósito venía a ser resaltar que la “transición política”
post-franquista seguiría siendo algo incompleto mientras la derecha sociológica
continuara teniendo al ejército español como algo propio, lo que quedaba puesto
de manifiesto al aprovecharse una parada militar como pretexto para escenificar
la protesta contra un gobierno de izquierdas. Desde luego aquel gobierno no
estaba exento de culpa en una situación que comenzaba a ser de manifiesta
crisis económica, pero el cariz de la protesta me hacía pensar que el principal
motivo de los abucheos no era tanto la crisis en si misma como la “ominosa”
presencia de un gobierno socialista en el contexto de un desfile militar. Hoy ha
tenido lugar una nueva parada, la primera desde 2003 con el PP en el poder, con
un gobierno de derechas. Y, ¿qué ha ocurrido? Pues que pese a que la crisis es para
la mayoría de la población aun más insoportable y aguda que entonces, pese a
que en un año el nuevo gobierno no ha sabido enderezar la situación (más bien
al contrario), el público del desfile no ha manifestado ningún tipo de protesta
durante el transcurso del mismo. Todo lo cual creo que corrobora lo que yo
pensaba hace dos años: que esa derecha social que tanto censuró en las calles
al gobierno socialista sigue teniendo al ejército como un totem exclusivo de su
clan. Entonces asoció la adhesión a “su ejército” con un rechazo al gobierno.
Ahora es “su gobierno” quién manda y, pese a que las circunstancias económicas
sean aun más dramáticas, no hay motivo para la censura. La adhesión es de
consuno, al ejecutivo y a las fuerzas armadas. No es que yo simpatice con
ejércitos de ninguna clase, ni con los de “derechas” ni con los de “izquierdas”.
Pero precisamente por eso creo que es bueno que puestos a tener que pagar unas
fuerzas armadas éstas queden absolutamente desligadas de cualquier color político
partidista, algo que los que vociferaban hace unos años y ahora se callan no
parecen dispuestos a asumir. Dicho lo anterior, sigo preguntándome por qué
demonios se celebra con tanques y caza-bombarderos que Colón descubriera América
un 12 de octubre.
+Info: detalles del acto institucional en Europa Press
jueves, 13 de septiembre de 2012
SEPARATISMOS CÍVICOS, SEPARATISMOS POLÍTICOS (CATALUÑA VERSUS EUSKADI)
Parece que, tras treinta
años de estado autonómico, la sutura que une a las nacionalidades periféricas
con el Estado Español corre serio riesgo de romperse por donde con menor
violencia se había producido la herida. Quién diría hace un par de décadas que
el gran órdago al poder central iba a venir no de la desangrada Euskadi, donde
una organización luchaba por la independencia con denuedo, bombas y
metralletas, sino desde la pacífica y sibilina Cataluña, que había auspiciado
en plenos años 80 un proyecto de Estado a escala española con motor catalán:
recordemos que en la conocida como “Operación Roca” el político convergente
Miquel Roca fue candidato a la presidencia del gobierno desde las filas del
Partido Reformista Democrático, una formación hermana de CiU promovida por el
poder económico español.
La nueva ola de
independentismo catalán es un fenómeno complejo en el que intervienen factores
muy diversos, sociales, políticos y económicos, de los que se ha escrito y
hablado prolijamente durante estos últimos días. En relación con los primeros,
los factores sociales, me gusta la idea que ha destacado Josep Ramoneda sobre
el cambio generacional: buena parte de la actual población catalana ha crecido
en un ambiente cultural y político abiertamente proclive a la concepción de
Cataluña como una nación. Las razones de índole política tienen un origen tan
remoto como la concepción del estado autonómico que consagra un encaje
marcadamente uniforme en el Estado para todas las comunidades autónomas (pese
al fracaso de la LOAPA de 1982) y encuentran su epílogo en la sentencia del Tribunal Constitucional
(junio de 2010) contra el Estatut de 2006. Pero la guinda la ponen las
motivaciones económicas, precipitadas en un contexto de crisis que ha
contribuido a asentar como “verdad social indiscutida en Cataluña” (Ramoneda
dixit) el perjuicio económico de permanecer en España.
Si bien la manifestación
del pasado 11 de septiembre vino alentada por el gobierno de la Generalitat , algo que
han destacado muchos comentaristas es que el movimiento ha desbordado las
expectativas de los políticos que la apoyaron. Literalmente, dicen algunos, el
asunto se le está yendo a CiU de las manos. Esta consideración sirve para,
desde una perspectiva vasca, hilar algunas reflexiones sobre las similitudes y
diferencias entre los secesionismos vasco y catalán. Lo primero que destaca por
si solo es el papel de la violencia política en ambos procesos: pase lo que
acabe pasando en Cataluña, el independentismo vasco de izquierdas tendrá que
acabar por reconocer que ETA no ha servido absolutamente para nada a sus
aspiraciones. Es duro constatar que cuarenta años de actividad sanguinaria y
sufrimiento (propio y ajeno) han sido totalmente estériles, que al punto al que
se quería llegar se podía acceder por vías mucho más inocuas y efectivas. Tengo
la esperanza de que los acontecimientos de Cataluña sirvan al menos para
suscitar esta reflexión en las conciencias de los líderes, pasados y presentes,
de la izquierda abertzale (que se exprese ya es otro cantar).
Hay una segunda gran
diferencia entre la presente oleada independentista catalana y el secesionismo
vasco: la primera es, con matices por supuesto, un movimiento cívico, una
corriente “de abajo a arriba” que, larvada por los factores al principio señalados,
acaba por arrastrar a los partidos hasta más allá de donde tenían previsto
llegar (sea CiU, sea el mismísimo PSC o incluso ERC). Por el contrario el
independentismo vasco, a expensas de lo que acabe ocurriendo en los próximos
años, es un movimiento fuertemente politizado y monopolizado por partidos
políticos: especialmente por las formaciones y siglas que se adscriben o han
adscrito a ese conglomerado que llamamos “izquierda abertzale”, pero también, y
a bandazos según conveniencia electoral, por el PNV.
A riesgo de equivocarme
dudo que en la Euskadi
de hoy pueda producirse un clamor cívico favorable a la independencia similar
al catalán (aunque dicho sea de paso, el crecimiento de éste parece haber sido
sorprendentemente acelerado). En cualquier caso y como hipótesis para
considerar con mayor detenimiento me atrevo a aventurar que, ante similares
condiciones sociales y políticas a las que se dan en Cataluña, dos factores,
entre otros, contribuyen a explicar la contención del independentismo vasco
entre los mismos nacionalistas: primero, la autonomía fiscal, que nos ha
salvado de la proliferación de ese sentimiento de agravio económico que con tanta fuerza ha
prendido entre los catalanes, incluidos los no nacionalistas; segundo, la
existencia del fenómeno terrorista, que ha alejado a una enorme proporción de población
de todo signo político de unos postulados que ETA estaba dispuesta a defender
con tiros en la nuca y coches bomba. Así pues, el antes conocido como MLNV puede
apuntarse en su haber su contribución a apagar la mecha de un independentismo cívico.
Patética paradoja, ¿no?
jueves, 24 de mayo de 2012
(CONTRA)GOBIERNO MUNICIPAL EN DONOSTIA
Estamos acostumbrados a
que las instituciones, para lustre del partido que las gobierna, saquen de vez
en cuando folletos que ensalzan los méritos de su gestión. Es también normal
que, llegada la época de elecciones, los partidos de la oposición hagan lo
contrario y nos buzoneen panfletos recordando lo mal que lo ha hecho quién aun
gobierna. Pero lo que a uno le desconcierta es recibir en su casa un opúsculo
del partido gobernante en el que se pone a parir a la oposición. Esto es
justamente lo que esta semana ha hecho la por ahora etérea izquierda abertzale
que sostiene al gobierno de Bildu en Donostia. El motivo es la polémica
estación de autobuses de la ciudad, que ya mereció un post en este blog por
parecidas razones a las que ahora vienen a cuenta. A estas alturas no sé si
merece la pena seguir discutiendo las bondades y maldades técnicas de los dos
emplazamientos que se barajan, Riberas de Loyola (gobierno municipal de Bildu)
o Atotxa (resto de partidos de la corporación). Es casi seguro que ambas
opciones tienen ventajas e inconvenientes y ninguna de las dos es perfecta. Sea
como fuere, salvo sorpresa de última hora, el pleno del día 30 de mayo tumbará
la propuesta del gobierno municipal sencillamente porque la alternativa cuenta
con el apoyo del resto de los partidos. Y estamos en éstas cuando la “base
social” alza su voz para defender los intereses del pueblo, pisoteados no por
el gobierno sino por la ignominiosa oposición. El mensaje que parece transmitir
el folleto es que este gobierno no hace lo que debe hacerse (lo mejor para el
pueblo, claro) porque el contubernio opositor se lo impide debido a intereses
espurios.
Pienso que el panfleto de
marras pone de manifiesto dos asuntos
que caracterizan la acción de gobierno de Bildu desde que ocupa cotas de poder
de envergadura (en el Ayuntamiento donostiarra y en la Diputación Foral ).
El primero es su resistencia a renunciar a la estética anti-poder mientras
ejerce el poder, lo que le lleva a continuar empleando la retórica de la
oposición. Una agrupación con su trayectoria y su cultura política se siente
mucho más cómoda oponiéndose que disponiendo y, como se dice más arriba, si
algo le sale “mal” es porque los demás no le han dejado hacer lo correcto. La
segunda cuestión que delata el panfleto es más peliaguda y tiene que ver con
esa disciplina quasi religiosa con la
que siempre se ha comportado el mundo abertzale. Bildu gobierna obedeciendo más
que a un programa a una suerte de decálogo dictado desde no se sabe bien dónde
y transcrito en pancartas, carteles, folletos, blogs y pasquines de variada
iniciativa que se arrogan el “sentir del pueblo” con contundente autoridad.
Diríase a veces que estos gobernantes están sujetos a la supervisión de un
invisible comisariato político, sin cuyo visto bueno no se emprende ninguna
iniciativa. Esta sumisión subrepticia, ese permanente temor a desairar a “las
bases” y a su "politburó", explicaría en cierta medida la parálisis política de la que no sin
razón se acusa a los gobiernos de la izquierda abertzale (y en la que hay que
reconocer que también tiene su parte de culpa la crisis económica). El
susodicho panfleto emerge aquí como un nuevo capítulo del catecismo mediante el que se avisa a
la ciudadanía que los gobernantes de Bildu solo harán lo que quiera
“su pueblo” (lo contrario no se debe hacer, y si se hace serán otros quienes lo
hagan, contra la voluntad del pueblo por supuesto).
+Info: sobre el pleno que debatirá la cuestión de la estación de autobuses en el Diario Vasco. Un blog del entorno abertzale favorable a la ubicación en Riberas de Loyola. El folleto que han buzoneado.
martes, 17 de abril de 2012
AJUSTES Y RECORTES
Los ciudadanos no tenemos ni puta idea de sastrería: no comprendemos que
ajustar un traje no es lo mismo que recortarlo. Como nuestras chaquetas nos
quedan anchas de hombros y largas de mangas lo que hay que hacer no es
“recortarlas” sino “ajustarlas”, lo que viene a consistir en poner la tela
sobrante en la cintura de los pantalones para que además de llevar la chaqueta
más “ajustada” nos apretemos bien el cinturón. Si es que no estamos nada
puestos en corte y confección. El ministro Wert les ha comunicado a los consejeros autonómicos de educación su
nuevo modelo de sastrería contable: menos profesores, más horas lectivas por
docente, más alumnos por aula, menos sustituciones… Todo para que la educación
pública sea cada vez más low cost. Una de las consecuencias de esta suerte de
ingeniería textil, al igual que paulatinamente ocurrirá en la sanidad, es que
los usuarios con mayor poder adquisitivo irán cada vez más prescindiendo de los
servicios educativos (o sanitarios) públicos para utilizar los privados. Pero
en España, donde la educación privada en la práctica es educación subvencionada
(a través del disparatado sistema de los colegios concertados), se va a dar la
triste paradoja de que sigamos pagando con fondos públicos la docencia de los
niños ricos en sus impolutos colegios-jardín mientras los hijos del vulgo se
conforman con unas escuelas cada vez más infradotadas y masificadas. Hace unos
años ya lo sugirieron los italianos Massimo Gardi y Edoardo Narduzzi en un
premonitorio libro, El fin de la clase media y el nacimiento de la sociedad de bajo coste: el fenómeno low cost llegará a unos servicios públicos cada vez más
parecidos a la antigua beneficencia reservada a los pobres. Así que mientras
unos estudiarán en Zara, otros lo harán en Prada (eso sí, con ayudas del Estado,
que manda huevos…).
Nota: una versión breve de este artículo se ha publicado en la sección Cartas al Director de El País
Nota: una versión breve de este artículo se ha publicado en la sección Cartas al Director de El País
+Info: los recortes previstos en educación según El País
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